PISCINAZO (brigel)
Sucede en un conjunto residencial construido para albergar ancianos de la tercera edad, personas que alguna vez trabajaron para el gobierno como enfermeras, profesores y algunas que habían sido secretarias vitalicias de la alcaldía y la gobernación.
Avanzaba la semana y los adultos mayores estaban entregados a la oración, iban a diario a las procesiones del cristo, pero en el parqueadero y los balcones solo había niños aburridos. Jenny “diosa” como se hacía llamar tuvo la brillante idea de hacer un “piscinazo” en el único patio que había en el primer piso y así fue.
Se corrió la voz y todos los niños llegaron son sus piscinas inflables y su botellita de shampoo de la marca que Jenny había sugerido. La piscina del “Obeso Pérez” era uno gigante que le habían enviado las tías de Miami, en esa piscina cabían más de diez niños. Los drenajes del patio se taparon con silicona, se abrieron las mangueras y se destaparon los envases de shampoo para crear espuma y una especie de tobogán para el deslizamiento sobre el piso embaldosado de cerámica del patio de más o menos 7X5 mts.
Aunque ya se habían producido varios accidentes causado por resbalones y ojos irritados por el vapor del jabón liquido la diversión estaba en su mejor cuando grita SANTIAGO: -mi- mi- miren allí hay un co- co- co.
-SOPHIA.: - coco queee?
-SANTIAGO: - UN COCODRIiiLooo
“Y como dijo Pombo, allí se armó el juicio final”
Todos gritaban, lloraban, pedían auxilio, llamaban a sus mamas, entonaban oraciones y algunos le hacían promesas a la virgen y Daniel maldecía. Daniel siempre maldecía. ..Los niños trataban de correr, pero la espuma se hacía más espesa, resbalaban y caían apilados unos encima de otros. Jenny la “ring-leader” destapo un drenaje y el agua empezó a bajar, la espuma disminuyo y así empezaron a salir a empujones de ese patio endemoniado.
Mariana perdió sus lentes y entre dos la guiaron, Lorena perdió sus “braquets” y decía: - “sino me come el cocodrilo me mata mi papa”; - Mateito que siempre hablaba en diminutivo gritaba por sus chancletitas y decía:
-Mateito: mis chancletitas. Debo ser obediente, mi mama dice que no debo caminar descalzo.
Finalmente, los niños se reunieron en el parqueadero que era la única zona común de ese lugar al que llamaban “el teatro” y de pronto gritaron en coro: “Catalina, ¡falta Catalina, ¡se la comió el cocodrilo…
¡Todos quieren salvar a Catalina, así que corren al patio y…! sorpresa! encuentran a la niña tratando de salvar a una pequeña lagartija que había quedado atrapada en la espuma del shampoo y les dice:
-CATALINA: ¡esta es la “bestia” que casi se los come ¡
Varios niños fueron hospitalizados por problemas respiratorios Lorena no encontró su braquet y Mateito solo encontró una chancletita(aun habla en diminutivo), Ahora son adultos jovenes , pero aun disfrutan y agradecen a Jenny Diosa por la ocurrencia del piscinazo.(brigel)